Los parásitos espirituales

By Profesor Riera

Los espíritus del mal buscan destruir o entorpecer las energías cósmicas a través del ser humano, que es el ser al que mas fácil pueden corromper debido a su gran capacidad mental y a que éste posee no sólo un Libre Albedrío que ningún otro ser de la Creación tiene, sino que también tiene muy arraigado su Ego, es decir, su personalidad, de la que esas entidades pretenden apoderarse. Estos espíritus, que en otros artículos anteriores hemos llamado también bajos astrales, tienen su origen también en el Padre; ya que igual que existen los ángeles, deben existir los bajos astrales para poder mantener un equilibrio energético y respetar la Dualidad imperante en todo el Universo: Sol y Luna, Día y Noche, Luz y Oscuridad…

Estas energías negativas, como ya hemos ido viendo, se cuelan en los cuerpos sutiles de las personas y llegan a sus centros energéticos, tratando de consumir la mayor cantidad de energía y agotarlos. Estos parásitos espirituales, en muchas ocasiones, se comportan igual que los entes que algunas religiones denominan “diablos” o “demonios”; pero no necesariamente tienen que ver con el Diablo de la religión cristiana. Puede que se identifiquen con él y hasta se hagan pasar por él, pues tienen el poder para hacerlo, pero en realidad son seres de oscuridad, entes oscuros, que toman las imágenes mentales o contenidos inconscientes de las personas para crear la máscara o la apariencia con la que asustarán y debilitarán a sus víctimas.

Los bajos astrales pueden succionar las energías de las personas, animales, plantas… pueden estar dentro de un cuerpo o deambular por una casa o negocio, para intentar bloquear a todos los seres vivos que haya en el entorno, y no tan sólo a una persona o animal en concreto. Cuando poseen a los animales, éstos se vuelven furiosos y su carácter cambia radicalmente, no viven mucho tiempo y pueden volverse peligrosos; en cualquier momento, la entidad negativa abandona al animalito y se va en busca de otra víctima.

Si fracasara el exorcismo con el que nos hemos de enfrentar y combatir a estos entes, los bajos astrales pueden dispersarse o atacar a otras personas o animales de las cercanías; por eso el exorcismo (del que nos ocuparemos en un próximo artículo) es un tema que a nuestro entender debe tratarse con muchísima seriedad y de ninguna manera de forma ligera ni mucho menos frívola. Al practicante del exorcismo no le debe quedar ninguna duda acerca del resultado final; y si la hubiere, se debe volver a repetir el ritual.

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Si tiene usted problemas y no halla una explicación lógica o ‘normal’ a lo que le está sucediendo. Si siente o se da cuenta usted de que no puede superar una etapa o situación negativa de su vida, a pesar de haber hecho todo lo posible para conseguirlo. Si padece usted alguna enfermedad del alma o del espíritu de la que no consigue mejorar ni sanar, a pesar de seguir los tratamientos de la Medicina convencional. Si considera usted que, por algún motivo, razón o circunstancia, pudiera haber sido o estar siendo víctima de un ‘trabajo’, maleficio, mal de ojo, hechizo, brujería o similar…
Visite el artículo titulado ‘Terapias a distancia’,  y póngase en contacto con nosotros a través de nuestro mail: eltemplodelaluzinterior@yahoo.com .
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Una respuesta para “Los parásitos espirituales”

  1. Inka Dice:

    Hace años que estoy en el camino espiritual, he hecho muchos trabajos, entre ellos : canalizaciones, limpieza de energias……. ahora me encuentro ante una duda… tengo un buen amigo que me insiste en que todos los seres humanos llevamos “entes” en nuestros cuerpos y ello implica que no somos nosotros mismos en la forma de pensar y actuar……… éste amigo ya se lo ha hecho, durante 4 dias una terapeuta rumana le ha limpiado.

    Existe alguna forma de saber si también poseo un ente en mi cuerpo?.

    Gracias y espero vuestra respuesta.

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